partidas antes de tu huida
Escribiré mil poemas
versos cientos de nostalgia
Antes de pronunciar tu nombre.
Escribiré solo para que no te alejes,
Caminaré antes de tu huida…
Reciclando
[[[cielo rojo]]]
Quiero experimentar a olvidarte.
Es que no es olvidarte es perderme.
Y perder para no pensarte tanto.
El desgaste no es lo mío
Quiero experimentar a no quererte tanto,
para entretenerme en el olvido.


Quiero hacer que mi mente no te prensePara que mi vida ya me pertenezca a míQuiero hacer que la memoria te mande al mas allá
Y la vida va, hace y tropieza
Pero no acaba, solo
pasa
Vivimos duramente...
Nos reunimos a la media noche hacia el amanecer, armados con voces, letras y caricias. Mientras nuestros padres duermen, nos abrazamos y escuchamos un sonido tan profundo que nos rendimos ante el, con un anhelo de calor. Buscando romper esas barreras que mantienen al cuerpo separado de ese sonido... y entonces es cuando vivimos, cuando dejamos atrás el paso, el pasado y sonidos extraños; cuando se apasiona el cuerpo.
Es un sentimiento de respeto hacia la tierra, hacia el prójimo, hacia uno mismo mientras se es inmenso a una total bendición durante una noche. Es la creación de un espacio donde solo el amor es la regla y el único predicamento es la música.
he evitado el arrepentimiento por muchos años. años de cinismo, de creer que la vida era una y las consecuencias sólo el castigo autoimpuestos dentro la conciencia. estoy llegando, poco a poco, y sin poner mucha atención a un punto donde mirar atrás es vergonzosamente doloroso. años de querer y querer y querer, años de pensar que en el tener estaba el ser; años de pretender saber y defender puntos vacíos, mientras en las noches mis pensamientos me arrastraban a lo más patético de la humanidad. la mente no permite censura y la memoria nunca se calla. tener una memoria y una mente puede ser muy cansado.
tengo muy buenas conversaciones, admito ser bueno para socializar. excelente para presentar pruebas académicas; tengo esa mirada que resulta confiable y esa sonrisa que permite que cualquiera se acerque sin miedo; pero detrás de tanto, abajo del podio, cuando ya nadie ve, mientras preparo el discurso. yo, el lápiz, la menta, el papel, mi conciencia, yo y yo, la memoria. ahí estoy. sentado. abrazando mis rodillas. viendo fijamente al vacío. aterrorizado. recordando eso que no debe de recordarse. sintiendo todo eso que no debí de sentir. pensando en todo lo que no debo de saber. arrepintiéndome mortalmente de la persona que creé. pero nada que no se pueda elegir ignorar cuando abro la puerta, cuando pongo el pie en ese gran escenario, la expectativa y la adrenalina, los aplausos, la risas, las lágrimas, los abrazos, los te quieros y te amos, los madura y lo yo te salvo. tantas maneras de lograrlo, de estar justo en medio, de sentirte presente para que la ausencia infinita de alma, de amor propio, no me ahogue.
El escribir es un sueño, un alivio.
Un sueño. Soy esclava de mi . Me abruma mi propia intensidad.
En un mundo de sol y de ficción, todo es un anhelo, una caricia no dada y que se transforma con letras, unas estrellas, mi yo bueno que ama el cielo, el viento, la adrenalina,
las ideas, la fotografia, que amo la música
compuesta por un don.
Y quiero creer que todo este camino ha valido la pena, y que aunque haya pasado todo ESO, mis sentidos siguen intactos, sigo siendo capaz de sentirme a mi mísma.